Intensificación del tratamiento antihiperglucemiante: ¿nuevos fármacos o la «vieja guardia»?
Cuando un paciente con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) recibe un tratamiento estándar y ha alcanzado los objetivos de control glucémico, puede surgir la duda de si conviene modificar la terapia o mantener el tratamiento actual. Sin embargo, con el tiempo el control glucémico tiende a deteriorarse, independientemente del tratamiento utilizado. Además, pueden aparecer nuevas situaciones clínicas que requieran ajustar la terapia antihiperglucemiante. Caso clínico En marzo de 2024 ingresó de forma programada en un hospital un hombre de 69 años. La DM2 había sido diagnosticada en 2010. En el momento del diagnóstico presentaba una glucemia de 162 mg/dL y un peso corporal de 100 kg. Desde el inicio de la enfermedad recibía tratamiento antihiperglucemiante oral con: metformina 1500 mg, dos veces al día; dapagliflozina 10 mg, una vez al día por la mañana; glimepirida 2 mg, una vez al día por la mañana. Los valore...