De la obesidad al síndrome metabólico: el camino hacia el desarrollo de la disfunción sexual en los hombres

De la obesidad al síndrome metabólico: el camino hacia el desarrollo de la disfunción sexual en los hombres
De la obesidad al síndrome metabólico: el camino hacia el desarrollo de la disfunción sexual en los hombres

Según datos del Banco Mundial, en 2024 la esperanza de vida de los hombres en Venezuela era de aproximadamente 69 años. Al mismo tiempo, las enfermedades no transmisibles desempeñan un papel importante en la estructura de la mortalidad de la población del país: según datos de la OMS, en 2021 representaron aproximadamente el 69% de todas las muertes en Venezuela. Entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de estas enfermedades se encuentran la actividad física insuficiente, el consumo de tabaco y alcohol, así como los trastornos metabólicos.

Otra causa no menos importante es la falta de una alimentación racional. Se sabe que el exceso de calorías, los alimentos fritos y ricos en grasas, el estrés y la inactividad física provocan un aumento de los niveles de colesterol y contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, uno de los principales fenómenos de nuestro tiempo ha sido el deterioro del potencial reproductivo de los hombres.

En este artículo analizaremos cómo la obesidad visceral está relacionada con el desarrollo de la deficiencia de andrógenos y los trastornos sexuales en los hombres.

Un planeta de personas con obesidad y enfermedades

El problema del exceso de peso continúa aumentando en todo el mundo: según datos de la OMS, en 2022, 2,5 mil millones de adultos tenían sobrepeso, de los cuales más de 890 millones vivían con obesidad. En Venezuela, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad entre las personas mayores de 15 años en 2022 fue del 53,5%, es decir, este problema afecta a más de la mitad de la población adulta del país. Esto puede explicar los cambios en los parámetros cuantitativos del espermograma: durante el período comprendido entre 1930 y 1980, la concentración promedio de espermatozoides en 1 mL de eyaculado disminuyó más de 2 veces, mientras que la velocidad de disminución fue de aproximadamente un 2% por año.

En los hombres de Estados Unidos, la concentración promedio de espermatozoides en 1 mL de eyaculado disminuyó de 140 a 60 millones/mL durante el período 1930–1980. En los hombres de Europa, entre 1938 y 1990, el contenido promedio de espermatozoides en 1 mL disminuyó de 113 a 66 millones. Como resultado, el valor normativo mínimo aceptado para la concentración de espermatozoides se redujo de 60 millones/mL en la década de 1970 a 15 millones/mL en la actualidad. Sin embargo, la tendencia a la disminución continúa y, si la concentración cae por debajo de 10 millones/mL, la humanidad no podrá reproducirse de forma natural sin recurrir a tecnologías de reproducción asistida.

Síndrome metabólico y trastornos reproductivos en los hombres

Una característica de la obesidad en los hombres es su tipo abdominal. La obesidad abdominal es el principal criterio del síndrome metabólico. Entre otros criterios se encuentran el aumento del nivel de triglicéridos, la disminución del nivel de HDL, la hipertensión arterial y la hiperglucemia. Desde 2006, el hipogonadismo en los hombres también se considera un componente de pleno derecho del síndrome metabólico.

El tejido adiposo es una glándula endocrina. El adipocito visceral libera a la sangre una gran cantidad de sustancias biológicamente activas, entre ellas la hormona leptina. La leptina inhibe la producción de testosterona en las células de Leydig.

Ya durante el primer mes de deficiencia de testosterona, en los hombres se desarrollan progresivamente cambios degenerativos en todas las estructuras del pene —cuerpos cavernosos, tejido muscular liso y fibras nerviosas—, lo que conduce a la formación de disfunción eréctil.

El tejido adiposo visceral contiene una gran cantidad de aromatasa, que convierte los restos de testosterona en estradiol, por lo que en los hombres se desarrolla hiperestrogenismo. A su vez, el hiperestrogenismo reduce aún más la producción de testosterona, estimula la apoptosis de las células germinales y aumenta la producción de prolactina, además de favorecer el crecimiento de los adipocitos.

Importante: un nivel bajo de testosterona es un predictor del aumento de la mortalidad general y cardiovascular.

DM2: el punto culminante del desarrollo del síndrome metabólico

El tejido adiposo visceral libera a la sangre una enorme cantidad de ácidos grasos libres, que se unen de forma competitiva a los receptores de insulina, los bloquean y agravan la resistencia a la insulina.

Cuando las células pierden sensibilidad al efecto regulador de la insulina, la hiperinsulinemia aumenta gradualmente.

El exceso de insulina es un factor que:

  • estimula el desarrollo de procesos hiperplásicos;
  • afecta la íntima de la pared vascular, lo que conduce a la pérdida de elasticidad de los vasos sanguíneos;
  • acelera 5 veces la acumulación de grasa, incluida la grasa visceral.

La resistencia a la insulina y la obesidad se potencian mutuamente. Por esta razón, la diabetes prácticamente nunca se desarrolla de manera aislada: el 90% de los pacientes presenta 2 o más enfermedades concomitantes, incluidas alteraciones de la esfera reproductiva:

  • los hombres con DM2 y niveles elevados de insulina en ayunas presentan con mayor frecuencia progresión del crecimiento de la próstata;
  • en presencia de obesidad aumenta el riesgo de formas agresivas de cáncer de próstata;
  • aumenta el riesgo de disfunción eréctil; en el 80% de los casos, esta se relaciona con enfermedades vasculares ateroscleróticas.

Importante: la glicación de las proteínas en la DM2, los trastornos de la microcirculación y el estrés oxidativo son factores principales del daño del epitelio espermatogénico, ya que los testículos masculinos no disponen de sistemas antioxidantes propios. La prevalencia de infertilidad entre los hombres con trastornos metabólicos es del 35%.

Estrategias de corrección metabólica

Los hombres con síndrome metabólico necesitan un control del peso durante toda la vida. La base de la reducción de peso es la modificación del estilo de vida. Desde las primeras etapas del programa de recuperación de la salud es necesario contar con apoyo farmacológico.

Principios de modificación del estilo de vida:

  • es importante comer siguiendo un horario, 3–4 veces al día;
  • la base de la alimentación debe ser las proteínas y los vegetales, con la incorporación de cantidades moderadas de carbohidratos de absorción lenta;
  • acostarse a dormir a más tardar a las 23:00;
  • la duración del sueño nocturno debe ser de al menos 7–8 horas;
  • es obligatoria la actividad física: ejercicios por la mañana y por la noche, además de caminar entre 4.000 y 5.000 pasos al día.

Importante: la reducción del peso en los hombres se asocia con un aumento del número total de espermatozoides y del volumen del semen.

Tratamiento farmacológico

Los alimentos dulces estimulan la liberación de insulina, y la insulina «introduce» a través de la barrera hematoencefálica (BHE) hacia el cerebro el aminoácido triptófano, a partir del cual se forman los «neuropéptidos de la felicidad»: serotonina y dopamina. Esto genera un círculo vicioso de «comida-placer».

En condiciones normales, al consumir las primeras porciones de alimentos se produce en el intestino una hormona llamada péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1). Esta hormona activa intensamente la función de la insulina, inhibe la actividad del glucagón y envía al cerebro la señal de que se ha alcanzado la saciedad.

Para actuar sobre el centro de la saciedad en el cerebro se utiliza la terapia con incretinas, es decir, el grupo de agonistas del receptor del GLP-1 (arGLP-1). Uno de los análogos del GLP-1 es la semaglutida. Presenta una homología del 94% con el GLP-1 humano. Las modificaciones realizadas en la molécula permiten protegerla de la degradación enzimática y proporcionarle una vida media prolongada. Todo esto hizo posible administrar semaglutida una vez por semana.

Importante: en las personas con tendencia al aumento de peso y al desarrollo de DM2 no se produce una cantidad suficiente de GLP-1 o este se degrada rápidamente. Esto provoca alteraciones de la conducta alimentaria y ausencia de la primera fase de liberación de insulina. El uso de arGLP-1 es una especie de terapia de sustitución para los pacientes con DM2 y obesidad.

Semavic®: semaglutida de GEROPHARM

El principio activo fue creado mediante síntesis química de alta tecnología. El medicamento se presenta en forma de pluma precargada que permite administrar todas las dosis: 0,25 mg, 0,5 mg y 1 mg. El medicamento requiere titulación; esta comienza con una dosis de 0,25 mg. Los efectos organoprotectores — sobre el hígado, el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones, el páncreas, entre otros — comienzan a manifestarse activamente después de 3–6 meses de uso.

En un estudio abierto, aleatorizado y de grupos paralelos realizado en voluntarios sanos se compararon soluciones para administración subcutánea de Semavic® y semaglutida original. Se estableció que los medicamentos estudiados presentan perfiles farmacocinéticos comparables, son bioequivalentes y tienen el mismo perfil de seguridad¹.

Ventajas de Semavic®:

  • reduce en un 26% el riesgo de eventos cardiovasculares²;
  • reduce de forma estadísticamente significativa la HbA1c³;
  • reduce en un 36% el riesgo de nefropatía³;
  • reduce la presión arterial sistólica (PAS) y las concentraciones de triglicéridos y colesterol en ayunas en un 12% y un 21%, respectivamente³;
  • reduce la inflamación sistémica.

Semavic® reduce el peso corporal mediante la disminución del tejido adiposo, inhibe el apetito, reduce el deseo de comer y disminuye hasta en un 35% el consumo de calorías durante el día.

Importante: en los pacientes con alto riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o con enfermedad cardiovascular ya existente, la incorporación de un arGLP-1 al esquema terapéutico constituye un enfoque modificador de la enfermedad que influye en el pronóstico.

Bibliografía

1. Arefieva A.N., Banko V.V. y cols. Primer medicamento de semaglutida en la Federación de Rusia: resultados de un estudio farmacocinético abierto y aleatorizado. Meditsinskiy Sovet. 2023;17(16):77–82. https://doi.org/10.21518/ms2023-312 
2. Steven P. Marso, M.D., Stephen C. Bain et al. Semaglutide and Cardiovascular Outcomes in Patients with Type 2 Diabetes. N Engl J Med. 2016;375:1834–1844. DOI: 10.1056/NEJMoa1607141
3. Instrucciones para el uso médico de Semavic®.

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